... para hacer vida contemplativa. Si aparte de mirar por la ventana te quieres asomar a la de la televisión, que también ofrece lo suyo aunque de manera muy distinta, aquí os dejo un par de recomendaciones. Gravity hace honor a su nombre y contagia descarada y magistralmente la tensión y agorafobia que desea hacernos sentir. Es una película-espectáculo impresionante desde principio a fin. Las imágenes son apabullantes en todos los sentidos y de una belleza superlativa (esa imagen fetal y sin respiración, la desorientación del personaje o las escenas finales son puro cine). Pasé todo el metraje apretujado en el asiento sintiendo hasta el frío de una Sandra Bullock preciosa, angustiosa y precisa. Desde que apareciera en Demolition Man sabía que no era una más y que iba a quedarse para mucho tiempo. Puede gustar más o menos, pero ahí está y cada vez mejor. George Clooney siempre está en su sitio, un gran cachondo. La historia es un auténtico grito por sobrevivir aún en las condiciones más difíciles e improbables. ¿Que es una americanada? Pues sí, pero también es emoción inteligente y muy recomendable para aquellos a los que les gusta que una película traspase la pantalla y te haga sentir su mensaje directamente, a las bravas.
Por otra parte, hace algún tiempo que las comedias románticas están dejando de ser típicas y se están convirtiendo en algo más que un chico conoce a chica o cualquier otra variante de género para ofrecernos mensajes en segundo o primer plano que satisfagan a espectadores más exigentes. Es algo que me alegra, que no nos tomen por tontos. No sólo hay amor en esas relaciones sino todo un mundo alrededor lleno de circunstancias que enriquecen la historia y la hacen tomar forma, llegar a buen puerto o fracasar. En Una cuestión de tiempo, de Richard Curtis añadimos a la cuestión del amor una particularidad: los saltos en el tiempo. ¿Quién no ha pensado que si pudiera volver atrás haría las cosas de otra manera? Cuidado, no se queda en la superficie, es algo más profundo que centrarse en la relación de ambos protagonistas (la buena comedia británica no podría defraudar así). ¿Qué harías tú? ¿Qué sacrificarías? ¿Es posible extrañar horriblemente a alguien que aún no se ha ido? ¿Existe consuelo para ese dolor? Esta película tiene momentos inolvidables, una banda sonora preciosa, un reparto de actores espléndido y ese encanto british que la hace maravillosamente triste y alegre a la vez.
Tanto si queremos pasar un rato de altos vuelos como si preferimos algo más terrenal, cualquiera de las dos es una buena y satisfactoria opción.
sábado, 1 de febrero de 2014
domingo, 26 de enero de 2014
Cómo me habría gustado...
... participar en esta película. Me lo habría pasado en grande, seguro. La gran familia española es uno de esos títulos que, para ser bien promocionados y enganchar al público más reacio al cine español, nos venden como una comedia aunque luego te encuentras con mucho más y distinto en la sala, algo que, por supuesto, agradezco y admiro. No es fácil divertir y emocionar al mismo tiempo pero esta familia lo consigue. Su director lo consigue. Todo el reparto lo consigue. Están simplemente espléndidos, todos. Desde los más jóvenes hasta los más experimentados desprenden un cariño y una calidez maravillosas. ¡Qué grande es Verónica Echegui! ¡Qué presencia más rotunda en cada una de sus escenas! ¡Cómo roba planos Miquel Fernández! ¡Qué dúo el de Roberto Álamo y Antonio de la Torre! ¡Quim Gutierrez me cambia un poco el registro! ¡Incluso los personajes secundarios se hacen querer!
Es cierto que el argumento no ofrece una historia terriblemente original pero la preciosa finca en la que la historia sucede, el tratamiento y exposición de las actuaciones y los diálogos y las situaciones que plantea su director aportan frescura y autenticidad a cada uno de los personajes y consiguen que la historia resulte dura, real y entrañable. ¿Quién no ha vivido situaciones familiares surrealistas? ¿Quién no las vive aún? Y al final son eso, grandes familias. ¿El fútbol? Bah, es lo de menos.
domingo, 19 de enero de 2014
Una rápida actualización
Como últimamente apenas tengo tiempo ni para mirarme voy a intentar actualizar mi blog con reseñas breves sobre lo que he visto o hecho. Para hacerlo en orden comienzo comentando la película El Hobbit, la desolación de Smaug. Agradezco muchísimo el esfuerzo de su director y el resto de integrantes del proyecto "Tierra Media" por permitirnos volver de vez en cuando a ese lugar tan lleno de magia y aventuras que iniciaron con El señor de los anillos. Precisamente ese es el concepto que me quedo después de haber visto la película: magia y aventuras. Es como subirse a una montaña rusa durante todo el rato que dura la película y disfrutarlo como un niño. Para los no amantes de este tipo de cine puede resultarles aburrida, para mí es evasión satisfactoria. Os remito al blog de Kasko para más y mejores detalles:
http://elbutacondekasko.blogspot.com.es/2013/12/el-hobbit-la-desolacion-de-smaug-2013.html
La siguiente película me vino recomendada por mi hermana. Me aseguraba que es una vuelta a los orígenes de Disney en cuanto al argumento de la cinta pero con la tecnología actual. Arrastré a mi madre al cine para que la viera conmigo y la verdad, nos encantó. Y digo encantar porque es ese su objetivo: asombrar con el colorido, las imágenes, el sonido, ¡con todo! Y lo consigue. Con creces. Además estoy de acuerdo con mi hermana. Es una historia de príncipes y princesas, de pobres y ricos, de personajes con poderes y personajes con valores, buenos y malos, de animales que no hablan en esta ocasión pero participan y de muñecos de nieve que si que hablan, participan y te hacen reir un buen rato. Sí, una vuelta a la historia clásica más infantil y menos dirigida al adulto (algo de lo que ya se abusa demasiado). El cine de animación por mucho que nos guste también a los adultos no debe olvidar que busca esencialmente la mirada del niño que aún vive esa ingenuidad y fantasía que esta película rescata. Sólo debo poner un pero. Con tantas películas que están siendo dobladas al castellano por actores, cantantes, presentadores y demás, ¿cómo es que en esta ocasión no se ha tirado de alguno para ello? Lo digo porque a veces ves reflejado en un personaje a una persona real y para mí Elsa es un personaje a la medida de la cantante Chenoa, que además de poner voz podría haber cantado también la canción central del personaje.
La que llega a continuación merece un punto aparte. 3 bodas de más pertenece a ese género tan nuestro de comedias que no pasan por alto, se convierten en inolvidables y tienen nuestro más genuino estilo. Es una de las sorpresas del año sin lugar a dudas. No deja de ser una película de enredos con personaje desgraciado y sus circunstancias hasta llegar a un final feliz, pero de entre tantas otras, esta es DIVERTIDÍSIMA, con mayúsculas. Fui al cine con un amigo que quería volverla a ver conmigo porque sabe que soy de risa fácil y no sabe cuánto se lo agradezco porque, literalmente, me partí de la risa. Él, Quim y yo sabemos por qué. Está llena de situaciones poco probables en la vida real pero no imposibles teniendo en cuenta el país (a veces vergonzosamente de jarana y pandereta) en el que vivimos aunque absolutamente necesarias para hacer que nuestra vida sea más relajada y menos dramática. Ya de paso también consigue que la cuota de pantalla de nuestro denostado cine suba un poco atrayendo a gente que, señores, tiene ganas de pasarlo bien y no de sentirse tan jodidos como consiguen hacernos sentir día tras día. Espléndidos están Inma Cuesta, maravillosamente patosa, un Martiño Rivas muy inspirado, Berto Romero inesperadamente acertado y Laura Sánchez a la que espero ver más asíduamente en películas porque es una muy grata sorpresa su participación. En cuanto a Quim, dejando a un lado que tenga el mejor gag de la película, le daría un tirón de la oreja que prefiera por repetir el mismo personaje que ya le hemos visto en otra ocasión. En definitiva, espléndida. Para no perdérsela ni en cine ni en casa porque se les queda la expresión como a las actrices de la siguiente foto:
Termino con una obra de teatro que vimos ayer mismo y a la que pertenecen las estupefactas actrices de más arriba: +Sofocos. De nuevo una comedia. Insisto, para dramas los que nos ponen por delante todos los días y a todas horas. De +Sofocos debo destacar a Lolita y Loles León, más Lolita y más Loles León que nunca. En su salsa. Haciéndonos reir como sólo ellas saben, con una gran experiencia, improvisación de artistas, un argumento (la menopausia) que se presta fácilmente a ello y todo el arte del mundo. Tiene 2 o 3 episodios descacharrantes pero me sobran los números musicales (todos) y sobre todo la insoportable Mª Teresa Campos. Este país es especialista en encumbrar a personas que no lo merecen tanto y endiosarlas hasta el infinito y por el contrario hundir a otras a su antojo. Al final eso de la mano negra va a ser verdad.
Para despedirme os dejo un enlace a la crítica que mi amigo Rafa hace sobre la película Gattaca (un clásico imprescindible) por si os apetece tarde de sofá, cojines, mando a distancia, café o similar calentito y batamanta:
Hasta prontoooo...
martes, 10 de diciembre de 2013
Un fin de semana bien aprovechado...
... vale por dos. Este puente de la Inmaculada y Constitución lo pasamos en Madrid. Calles muy adornadas, tiendas abarrotadas y atestadas de gente por todas partes aunque sin comprar absolutamente nada y el centro de la ciudad y las paradas de metro cortadas por seguridad pero es el lugar ideal para hacer algo de vida cultural así que aprovechamos para ver a unos amigos, ir al teatro y a una exposición. La obra de teatro en cuestión nos llegó recomendada por un amigo profesional del medio al que agradecemos enormemente el buen rato que pasamos. Se titula La Llamada. Como podeis ver en el cartel, está protagonizada por la guapísima y talentosa Macarena García y un buen puñado de actores como Gracia Olayo, Andrea Ros, Belén Cuesta y Richard Collins Moore en el papel de Dios. Es una comedia musical ligera pero extremadamente divertida. Lo pasamos de lo lindo con la banda de música que acompaña en directo a los actores, con las situaciones y diálogos tronchantes y el entorno del Teatro Lara que conserva como puede unas instalaciones con gran tradición y cariño. Tuvimos la suerte de pillar unas entradas que para sí quisieran otros porque, literalmente, Dios y Macarena García nos cantaron al oido por Whitney Houston y nos contagiaron del buen rollo, el humor, el ritmo y la profesionalidad de todos los integrantes de la obra. Espléndida. No os la perdáis.
En cuanto a la exposición nos pareció interesante la que ofrece el conocido Fernán Gómez o Centro Cultural de la Villa en la Plaza de Colón: Terracotta Army, Guerreros de Xi´an. Sinceramente nos gustó aunque con alguna que otra salvedad. El precio de la entrada a la exposición (10€) me pareció bastante elevado teniendo en cuenta que el contenido de la misma se basa en unas cuantas reproducciones a tamaño natural de los famosos guerreros de Xian, alguna pieza menor, un interesante documental sobre el descubrimiento de los guerreros y una última estancia a escala simulando uno de los fosos encontrados. Lo mejor sin duda fue la narración de los contenidos de la exposición a cargo de Javier Sierra. Una voz preciosa, perfectamente modulada y una información clara y concreta sobre los objetos e historias que esconden o si se prefiere, muestran de manera silenciosa y tímida los guerreros. A pesar de todo nos gustó. Insuficiente pero interesante. De todas formas lo mejor del fin de semana ha sido vivir el ambiente navideño y el reencuentro con los amigos que hace años no veíamos. Sólo por ellos mereció la pena.
martes, 5 de noviembre de 2013
Y mal inicio
En Melilla estamos acostumbrados a quejarnos sobre los malos servicios con los que contamos y sobre la escasa competencia existente que favorece el abuso hacia el cliente. Cuando una nueva empresa pretende abrir mercado hay quien prueba para ver si existe diferencia y hay quien no lo hace por recelo. Hemos probado Melilla Airlines este pasado fin de semana. Y una vez más comprobamos que existe la diferencia. En este caso como en muchos otros, la diferencia es negativa. Compramos billetes para irnos el puente de Noviembre, desde los dias 1 al 3 concretamente. El vuelo hacia Málaga estuvo bien. El avión correcto, sin más, igual que el de Iberia. El servicio correcto, sin más. La vuelta ya fue otro cantar. En primer lugar adquirimos el billete con vuelta el día 3 de Noviembre a las 19 horas. Cuando recibimos la confirmación de compra del vuelo la hora de vuelta había sido modificada a las 17:30h pero el billete ya estaba comprado y pagado por lo que no había posibilidad de marcha atrás. El mismo día 3 de Noviembre por la mañana intentamos confirmar que la hora del vuelo era exactamente esa, las 17:30 pero tanto en la página de Melilla Airlines como en la de Aena los horarios eran distintos o simplemente no aparecían. Intentamos contactar con la oficina de atención al cliente de Melilla Airlines pero el horario de atención los domingos es a partir de las 17h así que de nada nos servía ni ayudaba a aclarar el horario. Al llegar al aeropuerto de Málaga con tiempo suficiente para el vuelo la hora de salida se había modificado y supuestamente sería a las 18:40h pero claro, en el mostrador de atención al cliente no había nadie para informar al respecto ni tampoco estaba abierto el servicio de facturación de maletas. Los pasajeros (muy molestos) que ya esperaban no tenían información ni nadie a quien preguntar, sólo había un bolso sin dueña pero con objetos personales, las luces encendidas y la reja cerrada en la oficina de Melilla Airlines en el aeropuerto de Málaga. Cuando la chica apareció poca información facilitó. Sólo que llevaban retraso en los vuelos desde la mañana. La compañía, de reciente creación, sólo tiene dos vuelos los domingos pero ese día hizo tres. Nada más supimos.
Al llegar al aeropuerto de Melilla encontré que mi maleta tenía roto el cierre de cremallera, que el candado de cierre de esa cremallera había desaparecido y que en la parte posterior de la maleta había una rotura de tamaño medio del material del que está hecha y que deja al descubierto la parte interior de la misma. Me dirijo al mostrador de la compañía a comentarlo y me comunican que el servicio de tierra lo lleva Iberia así que debo dejar mis datos de contacto, hacerle unas fotos a los desperfectos en la maleta y enviarlos a una dirección de email de la compañía en ese momento. Hice lo que me indicaron y ayer, Lunes, una señora se comunica conmigo para pedirme que les lleve la maleta de nuevo al aeropuerto para ver qué ocurre. Me paso de nuevo por el aeropuerto y me piden que la deje allí aunque la misma señora me indica que bueno, que no es tan grave lo que le ocurre a la maleta y que me llamaría para ver qué solución le daba a eso. Literalmente. Todo esto sin recibir ningún documento que acredite que he dejado allí la maleta ni que deje constancia de la reclamación que les hago a pesar de mi insistencia en dejarles más datos míos, hacer algún escrito o recibir algún documento que acredite lo que ocurre y que les entrego la maleta. En ningún momento me ofrecen ni facilitan la hoja de reclamaciones. Me indican que con haber dejado mis datos en un papelito es suficiente. Tal cual. Muy profesional, ¿no?
Como no han contactado conmigo he llamado esta tarde para ver qué solución piensan dar al tema. La misma señora me dice que no ha tenido tiempo de consultarlo y que en cuanto que pueda lo consultará. Le pregunto que eso cuándo será y me insiste en que cuando tenga tiempo. Seguimos en el mismo tono profesional, ¿verdad? Además me comenta que el cierre de cremalleras no está roto y que puede cerrar. Le explico de nuevo que ambas cremalleras se unen y el candado desaparecido las cierra. Ella piensa que no. Le digo que se trata de mi maleta y que sé perfectamente cual es el desperfecto. Su respuesta: No se equivoque, nosotros somos quienes decidimos si le compramos o no otra maleta. Endiabladamente profesional, si señora. Repite que me llamará cuando tenga tiempo para poder consultar qué hacer con la maleta. Así queda la cosa... de momento.
¿Nos extrañaremos de que a la compañía no le vaya bien y cierre? ¿Se repetirá el caso igual que a la compañía aérea anterior? Posiblemente. Y no, no me dolerá. Soy de los que prueban un nuevo servicio y si no me convence o no me atienden bien, como es el caso, dejo de usarlo. Como todo el mundo. Luego que cada uno decida. Siempre me hago la misma pregunta: ¿dónde encuentran a gente tan desagradable y tan poco profesional para atender al público pero tan conveniente (o eso parece) para las empresas?
Sinceramente no me extraña que tengamos lo que tenemos y nos falte lo que nos falte. Seguimos viviendo día tras día los atropellos, el descaro, las malas y pocas ganas de hacer las cosas bien, el favoritismo y los engaños de las empresas (aéreas y no aéreas) viejas y nuevas (qué lástima, con la falta que hacen).
Pues nada, larga vida.
Al llegar al aeropuerto de Melilla encontré que mi maleta tenía roto el cierre de cremallera, que el candado de cierre de esa cremallera había desaparecido y que en la parte posterior de la maleta había una rotura de tamaño medio del material del que está hecha y que deja al descubierto la parte interior de la misma. Me dirijo al mostrador de la compañía a comentarlo y me comunican que el servicio de tierra lo lleva Iberia así que debo dejar mis datos de contacto, hacerle unas fotos a los desperfectos en la maleta y enviarlos a una dirección de email de la compañía en ese momento. Hice lo que me indicaron y ayer, Lunes, una señora se comunica conmigo para pedirme que les lleve la maleta de nuevo al aeropuerto para ver qué ocurre. Me paso de nuevo por el aeropuerto y me piden que la deje allí aunque la misma señora me indica que bueno, que no es tan grave lo que le ocurre a la maleta y que me llamaría para ver qué solución le daba a eso. Literalmente. Todo esto sin recibir ningún documento que acredite que he dejado allí la maleta ni que deje constancia de la reclamación que les hago a pesar de mi insistencia en dejarles más datos míos, hacer algún escrito o recibir algún documento que acredite lo que ocurre y que les entrego la maleta. En ningún momento me ofrecen ni facilitan la hoja de reclamaciones. Me indican que con haber dejado mis datos en un papelito es suficiente. Tal cual. Muy profesional, ¿no?
Como no han contactado conmigo he llamado esta tarde para ver qué solución piensan dar al tema. La misma señora me dice que no ha tenido tiempo de consultarlo y que en cuanto que pueda lo consultará. Le pregunto que eso cuándo será y me insiste en que cuando tenga tiempo. Seguimos en el mismo tono profesional, ¿verdad? Además me comenta que el cierre de cremalleras no está roto y que puede cerrar. Le explico de nuevo que ambas cremalleras se unen y el candado desaparecido las cierra. Ella piensa que no. Le digo que se trata de mi maleta y que sé perfectamente cual es el desperfecto. Su respuesta: No se equivoque, nosotros somos quienes decidimos si le compramos o no otra maleta. Endiabladamente profesional, si señora. Repite que me llamará cuando tenga tiempo para poder consultar qué hacer con la maleta. Así queda la cosa... de momento.
¿Nos extrañaremos de que a la compañía no le vaya bien y cierre? ¿Se repetirá el caso igual que a la compañía aérea anterior? Posiblemente. Y no, no me dolerá. Soy de los que prueban un nuevo servicio y si no me convence o no me atienden bien, como es el caso, dejo de usarlo. Como todo el mundo. Luego que cada uno decida. Siempre me hago la misma pregunta: ¿dónde encuentran a gente tan desagradable y tan poco profesional para atender al público pero tan conveniente (o eso parece) para las empresas?
Sinceramente no me extraña que tengamos lo que tenemos y nos falte lo que nos falte. Seguimos viviendo día tras día los atropellos, el descaro, las malas y pocas ganas de hacer las cosas bien, el favoritismo y los engaños de las empresas (aéreas y no aéreas) viejas y nuevas (qué lástima, con la falta que hacen).
Pues nada, larga vida.
sábado, 28 de septiembre de 2013
Buen inicio...
... de la temporada de teatro en Melilla. A ver si tiene continuidad. Hermanas nos pareció una obra muy entretenida, con un buen grupo de actores, un buen planteamiento de la escenificación, sencilla, con aires cinematográficos y una historia millones de veces contada pero también con cierto gusto. Nos gustó a todos reencontrarnos con Amparo Larrañaga y disfrutar de la expresión de su personaje entre lo cómico y lo patético. María Pujalte con un papel a su medida y una madre cantora muy alocada. Bien contada y con sorpresas como los números musicales que aportan frescura para restar dramatismo.
Lo dicho, una obra divertida y triste al mismo tiempo que deja buen sabor de boca... y el corazón algo estrujao.
domingo, 28 de abril de 2013
Lo que pudo haber sido
El Día Internacional del Libro cuyo objetivo es fomentar la
lectura es la excusa perfecta para hacer una lectura de cualquier formato, ya
que la lectura no entiende de medios y el medio más extendido es el audiovisual
por su inmediatez. Por todo ello, el medio que he escogido es el cine, en concreto la
película “La Clase” de nacionalidad francesa, del año 2008, dirigida por Lauren
Cantet y basada en un libro de François Bégaudeau (también protagonista de la
película) publicado en España por El Aleph, 2008. Se trata de un libro
semi-autobiográfico que cuenta las experiencias de un profesor de Lengua en un
instituto multicultural a las afueras de París.
Es evidente que una película es un entretenimiento que
además nos permite observar las cosas desde diferentes perspectivas acercándonos
diferentes culturas y pensamientos que, aunque sean lejanas, pueden ser al
final muy parecidas a la nuestra como se puede y pude comprobar.
En el plano educativo, “La Clase” es una película perfecta
para proyectar a alumnos, padres y profesores de un centro y posteriormente
iniciar un debate que permita la reflexión, el análisis, la crítica y la
libertad de expresión basada en el respeto por la opinión ajena y las buenas
maneras. Para esto hay que saber ver, escuchar, pensar y participar, algo que
lamentablemente mucha gente demuestra de manera fehaciente no saber hacer ya sea por
falta de motivación, comprensión o simplemente por una estólida falta de
educación.
El debate que habría propuesto para después de ver esta
ejemplar película y tomando como referencia algunas páginas de Internet
dedicadas a la realización de debates cinematográficos, es el siguiente:
- en una sola palabra, ¿cómo me siento después de ver “La
Clase? Para mí la respuesta es identificación. Me sentí identificado como
alumno que he sido (y aún soy) en cuanto a los problemas de la adolescencia.
Comparto con ellos el sentimiento de incomprensión propia y extraña, de la
persona y del mundo, el complejo de inferioridad, el aislamiento y la insatisfacción
porque cualquier adolescente sufre estos sentimientos y muchos más. Ni que
decir tiene que me sentí identificado con el profesorado y sus vivencias (dedicación,
amor por la profesión pero también frustración, impotencia, decepción…) ya que
soy uno de ellos desde hace algunos años. De todas formas y en ambos casos con
salvedades que explicaré más adelante.
-¿Ha logrado emocionarme la película o me ha dejado
indiferente? ¿En qué sentido? Por supuesto que no me ha dejado indiferente pues
considero que es un reflejo preciso y fiel de la realidad del sistema educativo
y su estrepitoso fracaso, venga de Francia o de cualquier otro pais y lo pinten como lo pinten.
-¿Qué recuerdos, deseos, aspiraciones o necesidades me ha
despertado la película? Los recuerdos que me vienen a la mente no tienen nada que ver en absoluto con lo que la película muestra. El modelo educativo que recibí fue muy eficiente y estaba basado en la educación que recibí por parte de mis padres en primer lugar para saber estar y comportarme en sociedad (ellos son los máximos responsables en este aspecto: la educación) y por los maestros y profesores que, en segundo lugar, fueron los que me formaron en los distintos campos del conocimiento que iba a necesitar a lo largo de mi vida. No había tantos medios como hoy ni se pretendía motivar de manera artificial a los alumnos, es decir, o se estudiaba o no se estudiaba. El que estudiaba podría aspirar a un puesto de trabajo con unas pocas mejoras y el que no pues a trabajar en un oficio que también le daría para comer y vivir dejando de lado el factor suerte y agarrándose eso sí, a la propia determinación. No había más drama que ese.
- ¿Qué tipo de película dirías que es?
¿cual es su tema central y su propósito? Es un drama con algo de documental. Y digo drama por lo que representa: una sociedad carente de los conocimientos y valores básicos para ser y estar. El tema principal es la clase, una clase, en un instituto, con unos alumnos y unos formadores y su propósito es el de hacernos llegar de primera mano y sin cuentos la realidad demoledora que se vive en ella a lo largo de un curso completo.
- ¿Quién o quienes son los protagonistas? El profesor y los alumnos son los protagonistas directos de esta historia e indirectamente el resto de profesores, directivos del centro, padres y el propio centro escolar, testigo mudo de aquello que ocurre a diario en sus aulas.
-¿Cómo es el profesor? El profesor protagonista es comunicativo, usa el diálogo continuamente, premia el trabajo bien hecho (como las fotografías del alumno Suleiman) y permite la expresión a sus alumnos hasta el punto de meterse en aprietos en los que bajo ningún concepto debería meterse (porque no sale bien parado) y además protege en exceso a sus alumnos mitigando unos incidentes que más tarde le pasarán factura. Es al mismo tiempo víctima y responsable de lo que sucede en su aula.
- ¿Cómo son los alumnos? Los alumnos en principio son de multiple etnia, obvian o desconocen los conceptos básicos en cuanto a modales y saber estar en un aula y por lo tanto en sociedad. Visten gorras y capuchas que, como es habitual tienen que quitarse a petición del profesorado, usan móviles y mp3 a pesar de que, como en todos los centros, está terminantemente prohibido, no guardan silencio, no aportan el material necesario para la clase pretendiendo hacerlo todo en casa, no son obedientes, ni respetuosos, contestan a todo y por todo mal e injustificadamente, con un vocabulario vulgar y soez e interpretan la información que reciben a su antojo, es decir, mal. Dicen ser unos incomprendidos, algo perfectamente reconocible al tratarse de adolescentes pues el sentimiento de incomprensión está asociado a dicha etapa de la vida entre otros como el complejo de inferioridad. Destacaría al alumno chino que dice pasar 4 horas jugando a videojuegos, de ahí la falta de comunicación hacia el resto de compañeros o familiares y no solamente por el hecho de ser chino y estar rodeado de personas de diferente idioma o cultura. Otro ejemplo es el comportamiento de las dos delegadas en el Consejo Escolar. Si bien su forma de comportarse fue deleznable, nadie en todo el Consejo les paró los pies en condiciones ante tanta desfachatez.
El último ejemplo es uno de los más importantes de la película, el alumno Suleiman. Después de varios sucesos conflictivos y de consecuencias dramáticas es expulsado del centro y ubicado en otro. El problema continuará siendo el mismo pero en otro centro distinto. ¿Es esa la solución idónea para este caso? Pienso que no. Para mí eso es poner un parche. Uno más. Son también víctimas del sistema (no sólo del educativo, también del familiar y social) y responsables de las injusticias cometidas.
- ¿Pudo evitarse aquel conflicto que desencadenó su expulsión? En cierta manera pienso que sí. El profesor era el responsable de evitar que el enfrentamiento llegase a más pero había perdido el control sobre sí mismo en su empeño por ser amigo de sus alumnos en lugar de limitarse a ser su profesor. Y por supuesto el alumno se extralimitó en todos los sentidos. Inexcusable. Por suerte no todos los alumnos son iguales.
- ¿Cómo son los padres de los alumnos? Pues hay una buena muestra. Desde los padres preocupados por sus hijos que acuden a hablar con su tutor y saber sobre su rendimiento y comportamiento a los padres totalmente despreocupados por sus hijos que no acuden al centro, los que no comprenden el sistema y lo cuestionan (a veces no sin falta de razón), los que defienden la postura de sus hijos (aunque en la mayoría de los casos no sea en absoluto la correcta) en lugar de la de los responsables de la formación de sus hijos hasta los que por diferencias culturales o de idioma no pueden entender el alcance objetivo de una situación en el ámbito educativo.
El último ejemplo es uno de los más importantes de la película, el alumno Suleiman. Después de varios sucesos conflictivos y de consecuencias dramáticas es expulsado del centro y ubicado en otro. El problema continuará siendo el mismo pero en otro centro distinto. ¿Es esa la solución idónea para este caso? Pienso que no. Para mí eso es poner un parche. Uno más. Son también víctimas del sistema (no sólo del educativo, también del familiar y social) y responsables de las injusticias cometidas.
- ¿Pudo evitarse aquel conflicto que desencadenó su expulsión? En cierta manera pienso que sí. El profesor era el responsable de evitar que el enfrentamiento llegase a más pero había perdido el control sobre sí mismo en su empeño por ser amigo de sus alumnos en lugar de limitarse a ser su profesor. Y por supuesto el alumno se extralimitó en todos los sentidos. Inexcusable. Por suerte no todos los alumnos son iguales.
- ¿Cómo son los padres de los alumnos? Pues hay una buena muestra. Desde los padres preocupados por sus hijos que acuden a hablar con su tutor y saber sobre su rendimiento y comportamiento a los padres totalmente despreocupados por sus hijos que no acuden al centro, los que no comprenden el sistema y lo cuestionan (a veces no sin falta de razón), los que defienden la postura de sus hijos (aunque en la mayoría de los casos no sea en absoluto la correcta) en lugar de la de los responsables de la formación de sus hijos hasta los que por diferencias culturales o de idioma no pueden entender el alcance objetivo de una situación en el ámbito educativo.
- ¿Cómo describiría al resto de profesores? A simple vista son personas que han escogido esta profesión porque les gusta formar a otros, preocupados por el día a día que viven algunos, desesperados otros (como el profesor de Tecnología que después de una clase explota en la sala de profesores y después de decir todo lo que piensa aporta una frase clave: tampoco somos perros) e inmunizados y hasta con un punto deshumanizado otros. Me llama la atención que en una de las reuniones se pase de cuestionar la validez de un carnet de puntos para el alumnado a hablar de algo tan trivial como el precio del café de la máquina. O en aquella otra en la que la Jefa de Estudios informa de la situación irregular en el pais y la inminente deportación de la madre de un alumno a su país de origen y pide colaboración para intentar evitarlo y acto seguido celebran la noticia del embarazo de una de las profesoras bebiendo champagne. Frívolo, ¿no? Para mí es una señal inequívoca de que algo falla.
- ¿Cómo son las clases? ¿está clara la linea entre profesor/profesional y alumno y el respeto que se deben? ¿está bien que algunos profesores hagan la vista gorda ante normas como la de los teléfonos móviles? ¿hay unanimidad en este caso?
Aparte de ruidosas, las clases muestran una sociedad excesivamente informada en determinados aspectos gracias a los medios de comunicación e informados de manera ínfima en otros que sí que son esenciales para el desarrollo de la convivencia social y el avance pero que son despreciados. Me asombran momentos de la película como aquel en el que los alumnos aplauden a otro por no hacer nada, por insultar en clase, por descalificar a otro compañero y por ser ignorante. ¿Aplaudir sería lo más acertado o lamentarse por ello? Pues parece que aplaudir, viendo como parte de nuestra sociedad ensalza los "valores" que promueven espacios televisivos como Gran Hermano que defiende los principios que acabamos de comentar: no hacer nada ni aspirar a ser nada (aparte de concursante o famoso, claro), descalificar e insultar al prójimo y ser un auténtico ignorante de la vida.
La linea divisoria entre profesor y alumno debe trazarla el profesor y es esencial. Antes, el propio alumnado la conocía pero se ha difuminado hasta parecer inexistente pero pienso que es indispensable que siga existiendo para que no lleguen a suceder casos como el descrito o los que vivimos a diario en nuestras aulas. Esto no es sólo tarea del profesor. Al profesor le llegan los niños con un conjunto de procedimientos y actitudes de sus respectivos hogares que si no son los adecuados poco podemos hacer los demás aparte de intentar corregirlos para tener a personas bien formadas y de buen comportamiento, pero ojo, no educarlos aunque se haga indirectamente con esas correcciones. Para educar e inculcar valores ya están sus padres. Por todo esto, ser permisivos o "colegas" en exceso de tus alumnos es un arma de doble filo y hacer la vista gorda ante normas como no usar los teléfonos o mp3 no ayuda en absoluto a mejorar el ambiente de la clase sino que la perjudica. Evidentemente y como muestran los profesores en una de las reuniones durante el curso no existe esa unanimidad en cuanto a las normas básicas. Si no remamos juntos la barca hará lo que le venga en gana... ¿o me equivoco?
- ¿Cómo son las clases? ¿está clara la linea entre profesor/profesional y alumno y el respeto que se deben? ¿está bien que algunos profesores hagan la vista gorda ante normas como la de los teléfonos móviles? ¿hay unanimidad en este caso?
Aparte de ruidosas, las clases muestran una sociedad excesivamente informada en determinados aspectos gracias a los medios de comunicación e informados de manera ínfima en otros que sí que son esenciales para el desarrollo de la convivencia social y el avance pero que son despreciados. Me asombran momentos de la película como aquel en el que los alumnos aplauden a otro por no hacer nada, por insultar en clase, por descalificar a otro compañero y por ser ignorante. ¿Aplaudir sería lo más acertado o lamentarse por ello? Pues parece que aplaudir, viendo como parte de nuestra sociedad ensalza los "valores" que promueven espacios televisivos como Gran Hermano que defiende los principios que acabamos de comentar: no hacer nada ni aspirar a ser nada (aparte de concursante o famoso, claro), descalificar e insultar al prójimo y ser un auténtico ignorante de la vida.
La linea divisoria entre profesor y alumno debe trazarla el profesor y es esencial. Antes, el propio alumnado la conocía pero se ha difuminado hasta parecer inexistente pero pienso que es indispensable que siga existiendo para que no lleguen a suceder casos como el descrito o los que vivimos a diario en nuestras aulas. Esto no es sólo tarea del profesor. Al profesor le llegan los niños con un conjunto de procedimientos y actitudes de sus respectivos hogares que si no son los adecuados poco podemos hacer los demás aparte de intentar corregirlos para tener a personas bien formadas y de buen comportamiento, pero ojo, no educarlos aunque se haga indirectamente con esas correcciones. Para educar e inculcar valores ya están sus padres. Por todo esto, ser permisivos o "colegas" en exceso de tus alumnos es un arma de doble filo y hacer la vista gorda ante normas como no usar los teléfonos o mp3 no ayuda en absoluto a mejorar el ambiente de la clase sino que la perjudica. Evidentemente y como muestran los profesores en una de las reuniones durante el curso no existe esa unanimidad en cuanto a las normas básicas. Si no remamos juntos la barca hará lo que le venga en gana... ¿o me equivoco?
- ¿Está la enseñanza realmente adaptada a lo que un alumno necesita? Aunque hoy se tienen en cuenta los casos particulares de cada alumno y las necesidades específicas que cada uno pueda tener, la realidad en el aula es totalmente quimérica y opera a su antojo. Un ejemplo claro y especialmente emotivo es el de la alumna que al final del curso declara sinceramente que siente que no ha aprendido nada y no desea continuar sus estudios. Esto refleja primero que no somos todos iguales y por lo tanto no se nos puede tratar ni formar de la misma manera y segundo que ella, es otra víctima más. Gracias al numeroso resto de alumnos y las circunstancias vividas en la clase no se ha podido atender a esta chica adecuadamente. Frases como: "no voy a usar en mi vida diaria estas cosas ni voy a hablar de esa manera" evidencian hasta qué punto se infravalora la formación recibida. ¿Quién le pone el cascabel al gato?
- ¿Hizo bien el profesor al contestar a la pregunta sobre si era o no homosexual? Jamás se me habría ocurrido preguntarle a un profesor ni a alguien a quien respetase por su identidad sexual. El profesor, es un profesional que ocupa un puesto de trabajo que debe desempeñar en condiciones óptimas y la vida personal es íntima. El profesor no debía y no tenía por qué contestar a esa pregunta ni a ninguna otra de índole personal. Me parece que hizo mal en contestar porque no respetó esa linea de la que hablamos entre el profesional y el alumno. Si él mismo no impone ese respeto puede dar todo por perdido.
- ¿Hizo bien el profesor al contestar a la pregunta sobre si era o no homosexual? Jamás se me habría ocurrido preguntarle a un profesor ni a alguien a quien respetase por su identidad sexual. El profesor, es un profesional que ocupa un puesto de trabajo que debe desempeñar en condiciones óptimas y la vida personal es íntima. El profesor no debía y no tenía por qué contestar a esa pregunta ni a ninguna otra de índole personal. Me parece que hizo mal en contestar porque no respetó esa linea de la que hablamos entre el profesional y el alumno. Si él mismo no impone ese respeto puede dar todo por perdido.
-¿Es una película emocional o racional?
¿pretende emocionar o que pensemos?¿qué valores se destacan?
Considero que la película tiene aspectos principalmente racionales. Pretende hacernos pensar más que emocionar al tratarse de una especie de documental de realidad social. No es una película con final feliz ni nada parecido y destaca valores positivos y negativos de la enseñanza actual.
Considero que la película tiene aspectos principalmente racionales. Pretende hacernos pensar más que emocionar al tratarse de una especie de documental de realidad social. No es una película con final feliz ni nada parecido y destaca valores positivos y negativos de la enseñanza actual.
-¿La película toma partido sobre el tema tratado o
se limita a exponerlo sin pronunciarse? Pienso que no hace más que exponer una serie de acontecimientos y deja al espectador que sea quien tome sus propias decisiones y conclusiones al respecto. No muestra ambigüedades sino una realidad, la postura es lo suficientemente objetiva y clara como para que no haya interpretaciones erróneas.
-¿Cómo se podrían evitar situaciones parecidas a las mostradas? Teniendo en cuenta que el tema tratado en la película es una preocupación general en la sociedad actual y no una situación aislada, cada cual tendrá su propia versión y sus correspondientes ideas para mejorar el sistema académico y difícilmente se lograría llegar a un consenso aunque no deja de ser imperiosamente necesario escuchar a los implicados directamente en dicho sistema para saber qué soluciones aportan y ver cuales son viables y cuales no. Como anécdota personal puedo contar que antes de empezar a trabajar como profesor trabajé para una empresa privada que decía a sus empleados qué directrices debía seguir a la hora de atender a sus clientes y daban lugar a situaciones rocambolescas que eran perjudiciales para la empresa porque el cliente no quedaba satisfecho. Esas directrices no habían sido consultadas ni debatidas con los trabajadores directos con el cliente sino que se imponían como resultado de estudiar casos supuestos en los que nos podíamos ver involucrados pero que poco o nada tenían que ver con la realidad. Algo así es lo que ocurre. No hablamos de casos supuestos sino de realidad diaria y de necesidades sociales importantes. Jugar a mandar no sirve si no se sabe lo que se manda ni las consecuencias que pueden tener.
- ¿Son películas como ésta una buena herramienta de
sensibilización sobre el tema tratado? Por supuesto. De eso se trata, de ver casos reales con los que podemos identificarnos y provocar en nosotros una empatía o un rechazo y a continuación un pensamiento crítico constructivo.
-¿Puede el cine servir también para fines
contrarios a la sensibilización como fomentar el odio, el racismo, el militarismo...? Sin lugar a dudas. Existen innumerables pruebas de ello y basta con teclear y buscar en Internet para encontrarlos, leer prensa o encender la televisión y observar con un espíritu lo más imparcial y objetivo posible para darnos cuenta de que así es.
- ¿Te ha llamado la atención especialmente algo que se haya dicho en la película? Si. Varias frases. La primera: "Los alumnos se valoran solos". Esto lo decía una profesora en una reunión docente en la que se planteaba la efectividad del carnet de puntos para el alumno. Ella pensaba que los alumnos deben tener la conciencia de obligatoriedad del sistema académico en sus vidas y que su premio es el que pasen de un curso a otro por sus méritos, obtener buenas notas por sus esfuerzos, ser reconocidos por sus compañeros y sus profesores por su comportamiento y sus obras y no gracias a la ley o por otros motivos. El ser formado es en sí un premio de un valor incalculable pero eso se ha olvidado y todo se ha reducido a número, porcentaje, estadística y resultado.
La expresión "comprar la paz social" mencionada por otro de los profesores en una de las reuniones celebradas en la película también me parece interesante. ¿Si un alumno no da ruido y nos deja dar la clase con tranquilidad merece una recompensa en forma de nota? ¿es eso lo que se debe valorar si no se pueden valorar otras cosas? ¿es lícito hacerlo de esta manera?
Y por último una frase que se pronuncia en varias ocasiones durante toda la película: Te escucho. El director del centro se la dice al alumno conflictivo por ejemplo. El profesor a varios de sus alumnos. Esto me indica que los que forman parte del sistema académico tienen una actitud dialogante, receptiva, abierta hacia el alumno y hacia cualquier opinión venga de quien venga siempre que sea racional y formulada con educación y respeto. Tristemente esto no ocurre en todos los centros educativos ni en muchos otros sitios y con muchas personas aunque debería ser norma de obligado cumplimiento para poder determinar a quien corresponde las diferentes responsabilidades y tomar decisiones más acertadas.
- ¿Te ha llamado la atención especialmente algo que se haya dicho en la película? Si. Varias frases. La primera: "Los alumnos se valoran solos". Esto lo decía una profesora en una reunión docente en la que se planteaba la efectividad del carnet de puntos para el alumno. Ella pensaba que los alumnos deben tener la conciencia de obligatoriedad del sistema académico en sus vidas y que su premio es el que pasen de un curso a otro por sus méritos, obtener buenas notas por sus esfuerzos, ser reconocidos por sus compañeros y sus profesores por su comportamiento y sus obras y no gracias a la ley o por otros motivos. El ser formado es en sí un premio de un valor incalculable pero eso se ha olvidado y todo se ha reducido a número, porcentaje, estadística y resultado.
La expresión "comprar la paz social" mencionada por otro de los profesores en una de las reuniones celebradas en la película también me parece interesante. ¿Si un alumno no da ruido y nos deja dar la clase con tranquilidad merece una recompensa en forma de nota? ¿es eso lo que se debe valorar si no se pueden valorar otras cosas? ¿es lícito hacerlo de esta manera?
Y por último una frase que se pronuncia en varias ocasiones durante toda la película: Te escucho. El director del centro se la dice al alumno conflictivo por ejemplo. El profesor a varios de sus alumnos. Esto me indica que los que forman parte del sistema académico tienen una actitud dialogante, receptiva, abierta hacia el alumno y hacia cualquier opinión venga de quien venga siempre que sea racional y formulada con educación y respeto. Tristemente esto no ocurre en todos los centros educativos ni en muchos otros sitios y con muchas personas aunque debería ser norma de obligado cumplimiento para poder determinar a quien corresponde las diferentes responsabilidades y tomar decisiones más acertadas.
A modo de conclusión me gustaría decir que la película acaba tal y como empieza, con los mismos problemas y sin ninguna solución aparente, porque no existe una solución que agrade a todos y haga que el sistema, que no está funcionando, se repare y mejore. No encontramos en ella fantasía ni final feliz sino una realidad compleja, llena de personas adultas con aciertos y errores y sobre todo algo que no se debe olvidar en ningún momento: niños. Niños que deben ser educados y formados para que mañana sean nuevos profesores o albañiles o ministros que en primer lugar se valoren a sí mismos y sean valorados como personas y después por lo que hagan en sus vidas.
Y ahora, te escucho. Si has visto la película o simplemente quieres opinar al respecto, te escucho.
Un saludo y mi agradecimiento a los alumnos de 2º de Bachillerato, por cierto.
Y ahora, te escucho. Si has visto la película o simplemente quieres opinar al respecto, te escucho.
Un saludo y mi agradecimiento a los alumnos de 2º de Bachillerato, por cierto.
martes, 2 de abril de 2013
¿Los amantes? Pasajera, pasajera...
Pensar en qué comentarios hacer sobre la última película de Pedro
Almodóvar me está resultando bastante difícil, sobre todo teniendo en cuenta
que soy un gran admirador y defensor de su cine. Ha sabido crear, defender y
hacer un éxito a nivel mundial de su estilo personal e inconfundible pero... los
amantes pasajeros no es la mejor película de Almodóvar, ni tan siquiera me
parece una buena película. Siento decir esto a pesar de haber reído algunas de
las (escasas) gracias de la película pero he tenido tiempo para reflexionar y
valorarla y llego a la conclusión de que he perdido el tiempo y el dinero
viéndola. Para ser una comedia tiene demasiados momentos dramáticos y tensos y
para ser un drama tiene demasiados momentos absurdos como para ser tenida en
cuenta. Puedo estar de acuerdo con mi acompañante y amigo Rafa en la crítica
que en su blog ha redactado (http://elbutacondekasko.blogspot.com.es/2013/03/los-amantes-pasajeros-2013.html)
en que la pretensión del autor no era ser trascendental sino la de hacer lo que
le diera la gana. Por mí perfecto, es más, es uno de los factores por los que
admiro su cine, pero ofreciendo algo nuevo si no es mucho pedir y esto es algo
que se espera de un director que ha tenido en la originalidad y frescura sus
mejores bazas para el éxito.
En esta ocasión me he encontrado un refrito de trozos
cortados y pegados de otros títulos y elementos de su filmografía (como ya hizo
anteriormente en La mala educación) pretendidamente cómicos, con un casi inexistente
argumento, con crítica social en absoluto disimulada (aunque siempre necesaria,
eso sí) y un gran puñado de actores totalmente desperdiciados (grandes algunos
aún a pesar del poco brillo que podían sacar a unos papeles vacíos de contenido
y horribles otros). Es una película coral, sí, en la que la mayoría chirrían
desvencijados. Los diálogos y algunas escenas me han parecido de un soez innecesario dejando bien patente la evidencia y nada para la
imaginación.
En la música no pude fijarme, todo era tan pobre que pasé la
mayor parte del tiempo esperando encontrar algo que rescatar y no pude
encontrarlo aunque sí fallos de continuidad en varios planos, en líneas de
diálogo y en el montaje. Hasta el estilo de los títulos de crédito y la mayoría
de actores eran repetidos… demasiado cutre…
Por cierto, tirón de orejas grande y espero que doloroso para
los cines Megaocio de Bormujos, Sevilla. Pésima la calidad de la copia que
pasaron, con cortes de sonido e imagen imperdonables para el precio que cobran
por la entrada.
No esperaba encontrar una obra maestra (ni siquiera había
querido leer el argumento en mi revista de cabecera, Fotogramas, para dejarme
sorprender) aunque tampoco un título tan menor y olvidable. Me quedo con el
comentario que una vez el dueño del video-club que frecuentaba me ofreció: no
esperes nada, no es más que una película.
En fin, no pierdan el tiempo.
P.S.- Me quedo con la alegría de haber topado de frente con el propio director de la película a la salida del estreno en Callao en Madrid y haber compartido paso de peatones y paseo por Gran Vía con uno de los actores, Miguel Ángel Silvestre procedente de la misma... lo crean o no.
P.S.- Me quedo con la alegría de haber topado de frente con el propio director de la película a la salida del estreno en Callao en Madrid y haber compartido paso de peatones y paseo por Gran Vía con uno de los actores, Miguel Ángel Silvestre procedente de la misma... lo crean o no.
martes, 12 de marzo de 2013
Los Reyes de la Risa de Neil Simon
Núnca agradeceré lo suficiente a mi madre que me inculcase oir música y leer libros como hábitos saludables y placenteros. Le debo grandes momentos de entretenimiento y una gran colección de libros, películas y discos. El primer single de vinilo que me regaló siendo un niño, un single de la Orquesta Mondragón "Caperucita Feroz" es una auténtica maravilla en todos sus aspectos. Es una canción brutal que me lleva acompañando desde entonces en mis walkman, discman y mp3. Lo tengo enmarcado y todo porque además tiene una portada (gastadísima por cierto, porque realmente los machacaba de tanto oírlos una y otra vez) sencillamente espectacular. Mi favorita y una de las mejores que he visto en todos los discos que desde entonces he ido adquiriendo. Un grabado de Doré precioso.
Se me despertó la curiosidad acerca de Javier Gurruchaga, líder de la Orquesta Mondragón (a la que he seguido durante toda su trayectoria más o menos continuamente) y por saber qué andaba haciendo pues hacía tiempo que no sabía nada de él ni de su orquesta y sus divertidísimas canciones. Me propuse conseguir el libro que escribió hace algunos años plagado de entrevistas con personajes conocidos y queridos por el autor y aunque debo decir que no fue tarea fácil encontrar un ejemplar, lo logré. La lectura del libro me ha proporcionado una visión de la persona, honesta y culta detrás del personaje/ artista que todos conocemos y un buen puñado de referencias cinematográficas, musicales y literarias a tener en cuenta. Gurruchaga puede gustarnos más o menos pero que es genuino y fiel a un estilo único y personal es innegable y lo ha sabido explotar como nadie en la música, en sus películas, como conductor de programas e incluso en doblaje.
Por último y gracias a una de esas casualidades gratas de la vida, la semana pasada viajaba a Madrid y eché un vistazo a la cartelera teatral para ver si algo me resultaba interesante y ¡vaya si lo había! El señor Gurruchaga en el Teatro Arenal junto a Joaquín Kremel en la adaptación de un texto de Neil Simon: Los reyes de la risa. En pleno éxito de la Orquesta con la inolvidable "Ellos las prefieren muy gordas" llegaron a dar un multitudinario concierto en el Velódromo de mi pueblo que viví puertas afuera por ser demasiado pequeño pero en esta ocasión no me lo quería perder así que disfruté de lo lindo (además de ser el encargado de bajar la media de edad entre el público asistente, no sabía si sentirme mayor o en el lugar equivocado). ¡Qué dos grandes actores sobre el escenario! Especialmente el papel de Javier Gurruchaga le venía como anillo al dedo, encajaba de un modo perfecto físicamente y ofreció una gran actuación como el actor gruñón, resentido pero dispuesto a seguir adelante. Todos consiguieron hacerme pasar un rato espléndido. La obra ya tenía un largo recorrido por diferentes teatros del mundo y no es extraño, es muy, muy buena. Especialmente descacharrantes los enfrentamientos entre ambos actores con grandes golpes en forma de ingeniosos comentarios, derrochando buena química y muchas tablas así que si pasan por Madrid, no dejen de ir a verles.
Y bueno, en breve parece que habrá nuevo disco de la Orquesta Mondragón dedicado a los Beatles... será sin duda una buena ocasión para ver a un gran artista (también pueden repasar su extensa carrera, no defrauda) homenajeando a otros que tampoco se quedan atrás. Ojalá no fuese tan caro de ver, se necesitan muchas más personas así a diario y muchas menos de las que tanto vemos últimamente. Desde aquí mi más sincera admiración.
Se me despertó la curiosidad acerca de Javier Gurruchaga, líder de la Orquesta Mondragón (a la que he seguido durante toda su trayectoria más o menos continuamente) y por saber qué andaba haciendo pues hacía tiempo que no sabía nada de él ni de su orquesta y sus divertidísimas canciones. Me propuse conseguir el libro que escribió hace algunos años plagado de entrevistas con personajes conocidos y queridos por el autor y aunque debo decir que no fue tarea fácil encontrar un ejemplar, lo logré. La lectura del libro me ha proporcionado una visión de la persona, honesta y culta detrás del personaje/ artista que todos conocemos y un buen puñado de referencias cinematográficas, musicales y literarias a tener en cuenta. Gurruchaga puede gustarnos más o menos pero que es genuino y fiel a un estilo único y personal es innegable y lo ha sabido explotar como nadie en la música, en sus películas, como conductor de programas e incluso en doblaje.
Por último y gracias a una de esas casualidades gratas de la vida, la semana pasada viajaba a Madrid y eché un vistazo a la cartelera teatral para ver si algo me resultaba interesante y ¡vaya si lo había! El señor Gurruchaga en el Teatro Arenal junto a Joaquín Kremel en la adaptación de un texto de Neil Simon: Los reyes de la risa. En pleno éxito de la Orquesta con la inolvidable "Ellos las prefieren muy gordas" llegaron a dar un multitudinario concierto en el Velódromo de mi pueblo que viví puertas afuera por ser demasiado pequeño pero en esta ocasión no me lo quería perder así que disfruté de lo lindo (además de ser el encargado de bajar la media de edad entre el público asistente, no sabía si sentirme mayor o en el lugar equivocado). ¡Qué dos grandes actores sobre el escenario! Especialmente el papel de Javier Gurruchaga le venía como anillo al dedo, encajaba de un modo perfecto físicamente y ofreció una gran actuación como el actor gruñón, resentido pero dispuesto a seguir adelante. Todos consiguieron hacerme pasar un rato espléndido. La obra ya tenía un largo recorrido por diferentes teatros del mundo y no es extraño, es muy, muy buena. Especialmente descacharrantes los enfrentamientos entre ambos actores con grandes golpes en forma de ingeniosos comentarios, derrochando buena química y muchas tablas así que si pasan por Madrid, no dejen de ir a verles.
Y bueno, en breve parece que habrá nuevo disco de la Orquesta Mondragón dedicado a los Beatles... será sin duda una buena ocasión para ver a un gran artista (también pueden repasar su extensa carrera, no defrauda) homenajeando a otros que tampoco se quedan atrás. Ojalá no fuese tan caro de ver, se necesitan muchas más personas así a diario y muchas menos de las que tanto vemos últimamente. Desde aquí mi más sincera admiración.
domingo, 24 de febrero de 2013
Una de cal...
De la primera sólo puedo hablar muy bien porque me ha parecido una estupenda vuelta de tuerca (realista) a la fábula. Impresionante Maribel Verdú encantada de ser tan malvada. Radiante y reveladora Macarena García en su papel de Blancanieves y unos secundarios de lujo para una historia aún más de lujo. Preciosa, cruda, maravillosa. Llevar un clásico al terreno más castizo y justificarlo tan bien como se hace en esta película no es tarea fácil así que considero merecidos todos los premios que hasta ahora ha logrado y que pueda lograr. Lo único que siento es que no llegase de la misma forma al público en su estreno pero ya sabemos que en España valoramos más lo de fuera que lo de dentro, venga lo que venga, como parece ser el caso de la otra película que quiero comentar: Magic Mike.
Este es el ejemplo al que me refiero. Película dirigida por un gran director, con un par de buenos actores pero con un guión inexistente y muchas pretensiones. La película no sirve ni para estimular bajos fondos. Ni siquiera la mucha o poca carnaza (según se mire) que muestra es reclamo suficiente para dedicarle un solo minuto así que hasta aquí.
sábado, 9 de febrero de 2013
Hay historias...
...que han debido cocinarse a fuego muy muy lento para que, cuando salgan del horno, sean perfectas. Ya he hablado en alguna ocasión de esta película: Mejor imposible. Aunque rara vez estoy de acuerdo con la traducción que de los títulos originales se hace al castellano, en esta ocasión y como aquella otra película de la que hablo en mi anterior entrada, su titulo define a la perfección el trabajo y resultado obtenidos finalmente.
Puede que la linea general de su argumento surgiese rápida y casualmente pero el desarrollo de la historia tuvo que ser muy meditado para que todo encajase de la manera que lo hace. Todo en ella me parece genial haciendo de lo desagradable y extraño algo entrañable y respetable. Hablar de Jack Nicholson es reiterar lo que ya sabemos, que es un gran actor por supuesto pero también que cae mal. Parece ser el tipo huraño de carácter insufrible, estúpido y metepatas que su imagen desprende en la película y fuera de ella pero que con una gran profesionalidad consigue hacernos creer que también tiene derecho a respirar el mismo aire que el resto de nosotros por mucho que en algunos momentos nos gustara que dejase de hacerlo. El cine no sería lo mismo sin su carisma y sus grandes creaciones, ¿verdad?
.jpg)
Pues por imposible que parezca aparece Helen Hunt y crea la armonía, la sensatez y el medio punto femenino que un ser tan masculino como Nicholson necesita para dulcificar tanta amargura. ¡Qué inmensa en su personaje! Ella es mucho más grande que el cuerpo que le pone frontera y aún así aparece tan sencilla en esta historia, tan magnífica... pero como no hay dos sin tres...llega entonces Él.
Como si se tratase de una competición de boxeo, los dos anteriores ocupan la pantalla casi por completo pero Greg Kinnear empuja a Jack y Helen gritando: ¡Eeeeeeeeh! ¡Que también yo estoy aquí! ¡Hombre ya!
¡Si es que el reparto no tiene despercidio!
Si por un lado tenemos al personaje masculino y en el otro al femenino no podía faltar el que anduviese a medio camino llenándolo todo de músculo, pelo y sensibilidad para que el triángulo sea equilátero. El señor Kinnear si que es de los que despiertan, como Helen, simpatías. Es otro tipo de tipo de al lado con gesto amable y muy eficiente en sus trabajos. Repasen sino su filmografía, breve pero intensa.
En definitiva, Mejor imposible me parece una de esas comedias que no cuesta volver a ver en determinadas ocasiones dada la calidad y el humor inteligente que destila aunque tenga sus añitos. Envejece bien.
miércoles, 6 de febrero de 2013
GENTE DE MALA CALIDAD
Si hace unos días hablaba de Maribel Verdú y la obra de teatro que representó en Melilla el pasado fin de semana hoy voy a volver a hablar de ella pero en cuanto a una de sus películas. No es que fuera una maravilla ni tampoco se trata de hablar de ella sino del título de la misma: GENTE DE MALA CALIDAD. Creo que fue lo más acertado de esta película: su título. Y me lo parece porque describe con precisa claridad lo que, cada día más, encontramos en nuestras vidas: gente de mala, pésima, asquerosa calidad. ¿Quién no se siente decepcionado ante una mala respuesta? ¿Quién ante una reacción o un acto irracional no se siente traicionado o engañado? ¿Quién no despotrica de esta ciudad-cortijo y de todas las ciudades-cortijo del mundo mundial? ¿Quién no está harto de que le tomen el pelo viendo como unos cuantos hacen y deshacen a su antojo para vivir su libertad a costa de la nuestra? ¿Quién no siente náuseas ante tanta injusticia y atropello, tanto enchufismo, absolutismo y despotismo (cada vez menos ilustrado y más bárbaro), ante tanta mierda?
Habrá quien diga "son personas", "no todos son así" o "fíjate quién habla". Cierto. Todo cierto.
Son personas, que cometen errores y pueden en algunos casos y deben ser perdonados... a menos que esos "errores" se comentan a conciencia.
No todos son así... por suerte... hay mucha, muchísima gente que se esfuerza por hacer las cosas bien y lo consigue, buena gente que trabaja y vive intentando no hacer daño a los demás siendo conscientes y consecuentes de y con sus actos y no, no soy la mejor persona del mundo, ni perfecto (ni lo deseo), ni nada que se le pueda parecer, pero sí que intento apartarme de ese grupo de gente de mala calidad que puebla nuestro mundo, con la que tropezamos todos los días y hace que todo sea feo, desagradable, corrupto y podrido. ¿Acaso no lo vemos minuto a minuto en nuestras televisiones, lo oímos en la radio, lo leemos en la prensa y lo experimentamos en nuestras vidas a diario? Desde el político al banquero, el gestor inmobiliario, los jefes de empresa, los sindicatos, las compañías telefónicas, los abogados de cualquier organismo, los periodistas, los amigos, los familiares, las parejas, el frutero o el carnicero en el mercado...
Mi admirada RAE siempre ofrece una palabra ideal para cada ocasión. En este caso el término es: GENTUZA, 1. f. despect. gentualla.
Aquella frase final (...nadie es perfecto...) de la maravillosa "Con faldas y a lo loco" de Billy Wilder podría ser una gran excusa para justificar algunos de los actos hipócritas, falsos y malintencionados que se llevan a cabo pero nunca una excusa justifica del todo nada, ni la película trataba casos tan vergonzosos como los que vivimos ni la realidad es tan light como una comedia de enredos. Una vez más, es cierto que nadie es perfecto, pero puede intentar llegar a serlo.
Por último y aún siendo de la opinión de que el aplauso está sobrevalorado y que es un regalo de agradecimiento que hay que hacer cuando de verdad se merece, dedico uno muy grande a aquella gente de primera calidad que se lo curra y se esfuerza. Para el resto...
domingo, 3 de febrero de 2013
Qué poco se necesita...
... para hacer algo bonito, bueno y que satisfaga a la gente. Dos excelentes actores, un director/actor de sobrada y conocida trayectoria, 2 bancos, un poco de césped y una pantalla/fondo proyectando nubes fueron más que suficientes para que la obra "El tipo de al lado" nos trasladase de un cementerio a una granja, a un piso en la ciudad, una biblioteca y hasta un vehículo. Y no es poco. Sobre todo teniendo en cuenta que la imaginación es quien debería tener una mayor actividad en nuestras mentes y vidas por ser un arma tan poderosa y satisfactoria. Nos (mal) acostumbramos a que nos lo den todo mascado y no nos queda espacio ni tiempo para ejercitarla y claro, se nos atrofia... y eso es una pena. Tener cosas que de no usarlas se atrofien no, no está bien. Y sino que le pregunten a Maribel Verdú o mejor, a su personaje en la obra o a Antonio Molero.
Una historia actual, sencilla, de "choques culturales agudos" pero muy bien interpretada, bien dirigida y muy divertida. Lo que podemos llamar una comedia romántica con miga. De esa miga que habla de las concesiones que debemos o queremos hacer para que exista la concordia en una pareja.
Maribel Verdú hace años que es una de las más grandes actrices que tenemos en nuestro país relegando a otras actrices como Victoria Abril y Carmen Maura de sus puestos de honor (es mi opinión y no porque hayan dejado de tener talento sino por cuestión de edad, afinidad y proyección). Me ha gustado mucho verla tan de cerca. Y de Antonio Molero debo decir que me ha gustado la soltura con la que se mueve encima del escenario. Su trabajo es muy similar al que acostumbramos a ver de él en televisión pero es un tipo que cae muy bien por ser o parecer el tipo de al lado y eso para esta obra es ideal.
En definitiva una obra de teatro entretenida, realizada con profesionalidad y buen gusto y que deja muy buen sabor de boca y eso teniendo en cuenta los acontecimientos diarios que llevamos tiempo viviendo es de agradecer.
domingo, 27 de enero de 2013
Una mirada positiva
El lado bueno de las cosas es de esas películas amables que se dejan ver en cualquier momento. Sin llegar a los niveles de otras comedias dramáticas (me viene a la cabeza la espectacular "Mejor Imposible"), tiene en sus intérpretes la mejor baza. Especialmente guapos los dos protagonistas, especialmente talentosos todos los miembros del reparto. Me ha sorprendido Bradley Cooper dejando de ser un actor de portadas para convertirse en un "loco" encantador y la maravillosa Jennifer Lawrence, otra "loca" muy cuerda y es que, la aparente locura de ambos no es otra que la que los que le rodean quieren ver en ellos para no ver la suya propia. Hasta Robert de Niro está bien (y eso que hace tiempo que le veía en baja, bajisima forma interpretativa, desenfocado aunque hiperactivo). Al final todos, con sus pequeñas manías y grandes problemas humanos consiguen hacernos ver ese lado bueno de las cosas dejando de ser intenciones para convertirse en realidades necesarias y desdramatizadas. ¿Una pega? El final. Pero por algo decía que es una película amable.
domingo, 9 de diciembre de 2012
2 películas y un mismo tema: la supervivencia.
Este fin de semana aprovechando el puente he visto estas dos películas. La vida de Pi me ha parecido de una belleza asombrosa, tanto en su forma como en su contenido. Puede ser entendida, como bien en la película indica su protagonista, de la manera que tú quieras. Sin ser de esas con final abierto si que lo es de pensamiento abierto para que tomes tu propia elección. Las imágenes son impresionantes y aunque el 3D no le hace falta sí que la engrandece en cuanto a poder visual. Estremecedora esa secuencia en la que el chico mira hacia el cielo y llora, cine de vértigo. Un gran ejemplo de como sobrevivir a una catástrofe puede ser también una lección vital. 100% recomendable.
La segunda película ha sido Fin. Una película muy bien realizada, la tensión se masca desde los créditos iniciales y continúa durante todo el metraje. El reparto muy bueno también, destacando a una gran Clara Lago a la que le cede el protagonismo la también inmensa Maribel Verdú. Carmen Ruíz está que se sale. En cuanto a los chicos, me quedo con Miquel Fernández por ese atrevido, sexy y divertido desnudo integral. Merecía más metraje, por cierto. Y algún otro también. La historia es intensa e intrigante y me quedaron ganas de saber más, tanto que creo que buscaré el libro. Tiene un estilo muy americano pero el sabor auténtico de nuestro cine. Se me hizo corta. El tema de la supervivencia, de nuevo, desde una perspectiva distinta aunque también como lección vital. Muy recomendable también siempre y cuando pases de los comentarios de gente que no quiere pasar la cena comentando acerca de una película y exprimir su contenido y los euros que les ha costado. Sin llegar a ser una gran película si que es un buen ejemplo a seguir para que nuestro cine siga causando admiración donde quiera que se presente. Si quieres saber más: Fin La película
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





















